🌈Juárez necesita salir del clóset: Entrevista a Tomás Flórez sobre Dulcinea, casa cultural LGBTQ+

¿Qué es lo que hace a este lugar tan atractivo para la comunidad? Conocí a Tomás durante la última fiesta que hubo en Dulcinea antes de que iniciara la cuarentena. Allí estaban el actor Abraxas Trías y la actriz Laura Galindo; el escritor Alan Posada, miembros del conjunto musical Aitanire, nuestra querida fotógrafa Valeria Tolentino, los organizadores del Encuentro Nacional de Escritores Jóvenes Jesús Gardea y las hijas de su maquilera madre, colectiva de mujeres feministas que recordaban a la pintora Isabel Cabanillas, asesinada hacía apenas unos meses… #IsaVive #JusticiaparaIsabelCabanillas

¿Quiénes son los fundadores de la casa cultural LGBTQ+ Dulcinea?

Dulcinea se conformó porque cuatro amigos nos reunimos: Job Acevedo, arquitecto; Ernesto Sáenz, profesor de primaria; Humberto Morales, fotógrafo; y yo, Tomás Flórez, trabajador social. Ellos querían hacer un espacio cultural, en realidad llegué al final de la propuesta. Un referente fue Centrox16, pero dirigido no sólo a las mujeres sino particularmente a la diversidad sexual. Por mi parte quería hacer que Juárez hablara de cosas que no habla, transgredir con el cuerpo y expresar las identidades que todavía no se expresan para generar polémica y transgresión.

¿Cuál es la historia detrás del nombre Dulcinea?

Nosotros pensamos qué nombre ponerle que suene joto, que suene gay, que suene marica. Se llamó Dulcinea porque, además, estamos en la plaza cervantina. Hay un bar gay muy cerca que se llama Rocinante. Deseamos hacer que la gente venga más al centro y, de alguna manera, rescatar el patrimonio cultural.

En Dulcinea tenemos tres propuestas: la primera es poner a circular el arte, las expresiones culturales propias de personas LGBTQ+ o el arte y la cultura que tenga que ver con la diversidad sexual. En segundo lugar, nos interesa construir comunidad alrededor de nuestra disidencia sexual y de género. Finalmente, buscamos rescatar la zona del centro donde hay varios bares gay.

Nos motiva la necesidad que tiene Juárez de salir del closet. Yo creo que es una ciudad sexualmente muy abierta, hay unas descripciones que la definen como Las Vegas de México. Sin embargo, hay un ambiente de doble moral, de mojigatería. Tenemos a Juan Gabriel en un mural súper grande en la Juárez pero nos escandalizamos si vemos dos chicos besándose o a una persona trans. Los desnudos, el bodypainting, son manifestaciones que únicamente pueden darse en lugares como estos, donde se plantea la perversión, la transgresión. Queremos poner el sexo en la boca de la gente.

Instagram: @dulcinea223

¿Cuáles son algunas de las dificultades a las que han tenido que hacer frente?

Todo esto requiere inicialmente de un trabajo político, porque hablamos de la sexualidad y los géneros. Tenemos que hacerlo con delicadeza, siendo críticos y responsables de lo que hacemos. Esta reflexión es compleja en la medida en que debemos cuestionarnos muchos puntos y responder de manera acertada. Como es un tema muy amplio, hay bastante trabajo por hacer y como empezamos hace menos de un año tal vez nos queda mucho por plantearnos.

Sería bueno que muchas otras manos colaboradoras se unieran a este proyecto. Algo que no hemos sabido enfocar es atraer las producciones artísticas que vengan de la periferia, la marginalidad, lo escondido, lo oculto. ¿Dónde están las mujeres lesbianas que hacen paste up, las personas homosexuales que escriben literatura? Nuestra tarea es rescatar las expresiones artísticas de lo que no se ve.

Háblame un poco acerca de la elección del lugar…

Fue circunstancial, todo nos llevo aquí. Antes había un proyecto llamado Punta de lanza que  presentaba en esta casa una obra titulada “Porfavor, cierra la puerta, gracias”. Humberto Morales participaba en ella y pensó que le gustaría implementar un tipo de proyecto en el lugar, un espacio cultural dirigido a la diversidad sexual.

Preguntamos si había oportunidad de rentar este espacio y lo restauramos, mejor dicho, lo transformamos. Tiene que ver con que sea un espacio LGBTQ+, lindo, colorido; esto de la cuestión estética de lo lindo, lo brillante y las lentejuelas es parte de lo gay, de lo marica, de lo joto. Fue entonces cuando le pusimos nuestro sello, porque este lugar no se veía como se ve ahora.

Instagram: @dulcinea223

¿Qué tipo de personas frecuentan esta casa cultural?

En su mayoría vienen muchos chicos gays, chicas lesbianas y heterosexuales, mucha comunidad feminista… vienen personas curiosas por saber qué hay en este espacio, donde se mezcla el arte, la cultura y la sexualidad. Nosotros quisiéramos que viniera todo el mundo. Creo que otra dificultad es poder abarcar a un gran sector de la población, porque Juárez está sectorizada. La gente que vive en Las Torres no viene para acá, y viceversa.

Es un reto tener una asistencia diversificada. Quienes vienen suelen ser personas que están cerca geográficamente, pero quisiéramos convocar al sur, al oriente y poniente. Tenemos la desventaja de que estamos en el centro, pero uno de nuestros objetivos es que la gente empiece a pasar por la Plaza Cervantina, crear una red con quienes están acá, con los compañeros del Edificio de los Sueños, con nuestros vecinos y vecinas, para que no sea un lugar de peligro, sino todo lo contrario.

Disfruté mucho su biblioteca, las fotografías, ¿qué puedes contarnos sobre la estética del lugar?

Nuestra intención era transformar el espacio. La estética de lo lindo es cuestionable, se parte mucho de lo gay, del cliché de que los gay siempre están a la moda o que los shows drags son brillantes y coloridos. Nuestra biblioteca está conformada por autores que pertenecen a la diversidad sexual, como Federico García Lorca. Tenemos literatura académica también, textos de Michel Foucault y Judith Butler.

Tenemos un kamasutra gay que nos sirve para revisar las ironías, cómo de alguna manera esto de ser gay ha querido configurarse en una sola cosa y no es así. En este kamasutra aparecen seis tipos de homosexuales y ninguno de los que hay acá encajan en esa clasificación. Las fotos son igualmente un tributo a estos seres que tienen que ver con el arte, el entretenimiento, la academia. El salón rojo tiene que ver con lo sexual y lo promiscuo. Cuando la gente penetra a ese salón empieza a explorarse; se ponen los arneses, los collares, las esposas y esa era la idea. Creo que una de las palabras que definen a Dulcinea es la provocación. Los desnudos se dan porque es un lugar seguro para hacerlo. Queremos que esto no quede encerrado, que la gente lo empiece a decir, que les disguste.

Finalmente, quisiera saber cómo están pasándola durante la cuarentena…

Primeramente, tristes. No quiero que a esta frase se reduzca nuestro quehacer político, pero Dulcinea es como una casa de muñecas donde tenemos fiestas, exposiciones de arte, performance, cine, teatro. Nuestro funcionar tradicional, con el que iniciamos, porque no teníamos mucho tiempo, se cancela. Ya no puedes jugar a lo que pretendías jugar. Por otro lado, está representando un reto para nosotros, ¿qué estrategias debemos plantear para que podamos seguir teniendo un impacto social? Que nos gusta la aglomeración, el contacto físico, ¡claro que sí! Que ahora no podemos hacerlo y que criticamos las medidas de distanciamento, sí, pero no podemos quedarnos ahí.

También se trata de autosostenernos. Planeamos llevar a cabo una recolección de objetos de arte y decoración, etcétera, para realizar un evento de subasta. Vamos a implementar la convocatoria para donación la próxima semana, permanecerá abierta un mes y después vamos a promocionar los objetos unos quince días, tres semanas, antes de llevar a cabo la subasta.

Nos gustaría que la gente venga y haga montajes de dj set o lecturas en vivo en Dulcinea. Antes de que empezara la cuarentena teníamos otros dos eventos planeados y se cancelaron. Nuestra intención es que la gente se apropie del lugar, que no sea el espacio de estos chicos que hacen lo que ellos quieren, sino que sea plural.

Para estar al pendiente de todos los eventos realizados por esta maravillosa casa cultural te invitamos a seguir todas sus redes sociales: @dulcinea223, en Instagram, y https://www.facebook.com/dulcinea223/

Entrevista a la escritora Diana del Ángel sobre su libro Barranca

1.- Por favor, cuéntanos un poco acerca de la portada del libro, una niña que toma de la mano a una mujer desnuda.

Escogí esa imagen porque me pareció que representaba algo que he sentido muchas veces y que, según creo, está presente en el libro, es decir, cómo a veces nuestra niña es más sabia. La idea de que dentro de mí siempre hay alguien que sabe qué hacer,  aunque yo no sepa o yo tenga mucho miedo, con el paso del tiempo, he entendido que ese alguien está vinculado con mi niña, o que es propiamente mi niña. Creo que esa relación está dada en el libro y por eso me gustó. También porque en cierto modo, muchos de los poemas son dolorosos y en la imagen es la niña la que lleva a la mujer y eso sugiere un recorrido y un reconocimiento de sí misma, que es algo para mí fundamental en la escritura.

2.- ¿Pensaste algunos títulos previos antes de escoger Barranca?

Sí, durante un tiempo se llamó “Donde hubo un río” o algo similar, pero era la misma idea. Es decir, algunas barrancas fueron labradas por el paso de un río, cuando este se secó, solo quedó la oquedad. Otras, en cambio son grietas. Al final dejé Barranca porque era una imagen recurrente en los poemas; porque era una buena metáfora del cuerpo herido y de las situaciones dolorosas que atraviesan los poemas; también porque de niña vivía muy cerca de una barranca y la imagen de ese terreno está unido a mis experiencias infantiles.

3.- No es un poemario, no es cuentario, ¿qué es?

Pues pienso que predominan los poemas, pero entiendo que hay varios poemas en prosa que parecen cuentos. No sé, supongo que es la forma que encontré para contar y cantar experiencias que me marcaron.

4. Tengo curiosidad, ¿en quién está basado el personaje de Memo?

Todo el libro está basado en mi infancia y en el lugar donde crecí, una colonia  pobre y violenta del Estado de México; pero cuyos habitantes tienen historias que valen la pena ser contadas. Es curioso, porque la gran mayoría de mis vecinos no son lectores y probablemente nunca lean esos textos donde hablo de ellos, pero para mí es importante contarlos. El Memo del poema se parece mucho al “real”; era un borrachito loco, siempre vestía de traje, lo cual acentuaba su extraña apariencia. Por lo general hablaba solo, una de sus alucinaciones era que su muñeca era su novia. Las señoras nos amenazaban diciendo que si nos portábamos mal, nos iba a llevar el Memo.

5. ¿Te consideras una escritora feminista? ¿Crees que el feminismo se entremezcla en la escritura de tu libro? Noto que algunos poemas denuncian la violencia misógina, por ejemplo “Mariana Lima”, que si estoy en lo correcto está basado en la historia real de una mujer que había recibido amenazas de muerte de su marido antes de morir. Y no se diga en el poema “Pensamientos de una muchacha en el Estado de México”…

Soy una mujer feminista, es decir, he encontrado en ciertos feminismos una forma de encauzar las luchas de las mujeres que me parecen esenciales. Me parece importante decir que no creo que el feminismo sea la única forma de luchar para las mujeres, pero sí es la que he escogido. En ese sentido, puede que mucho de lo que hago esté impregnado de una perspectiva de género sobre la vida y la escritura. En Barranca, por ejemplo, creo que es mucho más notoria una voz feminista; pero no creo que sea el caso de Procesos de la noche, ni de otros libros en los que estoy trabajando. Quiero decir, que a veces los textos mismos me llevan por otro lado, aunque yo sea feminista, los textos tienen su propia voz y es fundamental respetarla.

Los últimos meses he estado trabajando sobre un testimonio de una denunciante en un caso de violación serial (que pronto será publicado en línea). Ahí desde luego que se nota una perspectiva de género desde cómo abordo el testimonio, cómo presento las situaciones, pero ello tiene que ver con que es un texto más periodístico y, claro, con el tema mismo.

Sí, Mariana Lima Buendía fue asesinada por su esposo que era judicial en la policía del Estado de México, debido a ello, él consiguió que su caso se clasificara como suicidio. Gracias a la lucha de Irinea Buendía, mamá de Mariana, ese caso fue el primero que la Suprema Corte de Justicia de la Nación ordenó reclasificar para que se investigara y juzgara como feminicidio.

El poema de “Pensamientos de una muchacha…” tiene que ver con lo que yo misma he sentido al andar por las calles de Estado de México (aunque también de la CDMX) a ciertas horas o en ciertas zonas. Por desgracia no creo ser la única que lo ha sentido, y hay muchas que no pueden contarlo.

6. Me gusta Barranca porque es un verdadero paseo por la naturaleza. Me muero por tocar una campánula, ¿de dónde te vino la inspiración de ese ambiente?

La barranca que conozco es fea en muchos sentidos, es decir, había basura, la usaban para drogarse, dejar cadáveres de perros; en fin, no era el lugar ideal para jugar, pero era lo que había. Además de todo eso que podemos llamar feo, estaban otros elementos “bellos”:  las pequeñas flores, las mariposas, la hierba. Eso fue para mí una lección de vida y traté de representarlo en la escritura mediante esta combinación de textos que hablan de hechos dolorosos con poemas luminosos, que van hacia la vida.

7. Creo que Barranca es un libro que denuncia también el abuso infantil, ¿qué podrías contarnos al respecto?

Sí, no sé si cuando escribí “Voces de la niña rota”, lo pensé como una denuncia. En realidad ese poema fue la forma en que logré poner en palabras mi propia experiencia; es una forma tambaleante y desgarradora, obviamente, no representa la complejidad de sentimientos y emociones que vive una persona que ha pasado por esa experiencia, pero es un acercamiento. Lo mantuve en el libro por honestidad, es decir, creo que en torno a él se articulan y cobran sentido otros de los textos. Es un poema incómodo, porque me expone vulnerable y eso es difícil de afrontar; pero cuando las lectoras me dicen que se sienten identificadas con él o que las ha tocado y eso, por extraño que parezca, me hace sentir reconfortada. En otro sentido es incómodo porque toca un tema del que pocas veces hablamos en lo público, es decir, que casi siempre se mantiene como secreto familiar, quizá en este segundo sentido, funcione como una denuncia.

8. ¿Qué hay detrás del Morquecho? Me parece un personaje entrañable.

Igual que el Memo es un personaje de mi infancia. Me interesó recuperarlo porque pone en cuestión la idea de quiénes son buenos y quiénes malos, es decir, en tanto ladrón uno no esperaría que hiciera cosas buenas y sin embargo así era. Es difícil juzgar a las personas, pues somos complejos, llenos de claroscuros.

9. Veo que en tus escritos has usado también una pizca de palabras en lenguas originarias, precisamente en una variante del náhuatl huasteco, hablada en Huiztipán, Veracruz. Me preguntaba cuál es tu relación con esa cultura…

Mis padres son originarios de esa comunidad, ambos eran hablantes y como muchos mexicanos emigraron a la CDMX o el Estado de México en busca de trabajo. En su época el racismo y la discriminación eran mucho más acentuadas, por ello decidieron no enseñarme su lengua: el náhuatl. Sin embargo para mí es importante recuperar esa lengua, por eso la he estudiado ya de adulta; incorporar esas palabras es un gesto de vuelta hacia esa lengua y esa cultura de la que provengo y que me formó.

Ese campo de sal: Barranca, de Diana del Ángel

“Cansada de la espera

sin sol ni lluvia

florezco para mí.”

Diana del Ángel

Este es un libro de cuentos, haikus y versos libres, un verdadero paseo por la barranca: flores, babosas (soleirolia soleirolii también es una planta), dientes de león, campánulas, tréboles y capullos no nacidos.

Pero, como se lee en su poema “Vestigios”, por el retoño de la hierba entre las ruinas se sabrá del agua subterránea. Por eso Barranca es también un libro de sustancias mugres, que van más allá de la baba, el moco y los ojos de sangre. Su poesía se transforma en una historia de desencanto. La barranca es a veces el lugar donde se sientan dos personas, y otras el campo de sal, el baldío, donde las ilusiones desaparecen.

Diana del Ángel rehace la voz de Mariana Lima (no te preocupes, Mariana, todos sabrán quién fue). Nos mete en el pellejo de las muchachas del Estado de México, que merecen caminar sin miedo a desaparecer, y de paso, nos recuerda que ningún cuerpo de niña debe ser abierto a destiempo.

En el mundo no hay belleza sin fealdad, ¿pero podría haberla sin horror? Creo que a “Vestigios” se resume la poética de este libro, que es, en sí mismo, eso que queda para hablar de las heridas, el vaivén de las hojas por el que se intuyen los pájaros…

Teatro virtual: Un excelente sustituto en tiempos de crisis

Hace un día anunciamos en nuestra página de Facebook que estamos trabajando en una nueva propuesta de teatro virtual en la frontera. Nuestra inspiración surge del trabajo realizado en la Ciudad de México por la compañía teatral Tercera Llamada, que utiliza la plataforma de Zoom para poner en escena obras de corta duración, las cuales se transmiten en vivo los fines de semana.

Esta modalidad de teatro virtual es efímera, al igual que una función de teatro ordinaria. El actor está y después de un tiempo ha desaparecido. El aquí y el ahora de desvanece, a diferencia de un video común de Youtube, una película o un cortometraje, lo que vuelve irrelevante el uso de la cámara. La experiencia sigue siendo única e irrepetible.

El hecho de necesitar una contraseña antes de entrar a la sala obliga al espectador a llegar a tiempo. Se comparte quince minutos antes de la función en las redes sociales de la compañía (algo así como un boleto que se recoge en la taquilla).

Conectarse con el micrófono y la cámara apagados es muy importante. Al ingresar en la sala vemos que otros espectadores también han silenciado sus micrófonos y el silencio se siente tanto como en el teatro (el hecho de ver las pantallas negras de los demás incluso nos sumerge en la oscuridad). No tienes de que preocuparte siempre y cuando selecciones esa opción desde el principio.

Las pantallas son el nuevo escenario: Para vivir una mejor experiencia se recomienda utilizar una pantalla en horizontal, aun si utilizas la de tu teléfono celular. Y eso es todo, ahora sólo tienes que esperar la tercera llamada. No importa donde lo veas, necesitarás descargar la aplicación de Zoom. Las funciones tienen una duración inferior a los quince minutos y se presentan tres distintas cada día.

Nosotros adoptaremos un formato semejante. Tres escritorxs jóvenes se encuentran escribiendo en estos momentos tres libretos destinados a su representación en línea. Conforme avancemos en el proceso de montaje, iremos compartiendo los nombres de lxs artistas y las fechas de estreno. Mientras tanto los invitamos a seguir las redes sociales de Tercera Llamada y disfrutar su cartelera, ¡bienvenidos al teatro del futuro!

Dios y las mujeres: ¿Qué es la teología feminista?

La biblia es un libro que siempre fue interpretado por hombres. Sin embargo, hace alrededor de cuatro décadas comenzaron a publicarse los primeros estudios bíblicos feministas. Aplicado a las escrituras, el feminismo critica la visión patriarcal que somete e inferioriza a las mujeres. Su objetivo es reconciliar la teología cristiana con la comprensión contemporánea de la vida de las mujeres, despreciando la dominación y violencia misóginas. 

La tipología de hermenéuticas bíblicas feministas se divide en tres:

1) Radical: si rechaza del todo a la biblia, diciendo que fue escrita por varones para asegurar su dominio.

2) Neo-ortodoxa: si acepta a la biblia en la medida en que toma partido por los débiles y por la mujer.

3)  Crítica: si procura descubrir el papel de la mujer cristiana en el movimiento de Jesús y las iglesias paulinas (época en que se adoptó el igualitarismo).       

Entre 1975 y 1985 surgió la generación pionera de mujeres biblistas en Estados Unidos, entre las que se destacan Phyllis Trible, autora de “Depatriarcalización en la interpretación bíblica”, y Sandra Schneiders, a quien debemos Mujer y el Mundo. El género de Dios en el Nuevo Testamento y la espiritualidad de la mujer, un libro que desarrolla el problema de tener un dios exclusivamente masculino. Un poco más tarde, entre 1985 y 1995, aparecerían biblistas feministas en América Latina y el Caribe, tales como Beatriz Melano y Elsa Tamez.

En México, las mujeres indígenas tzotziles, tzeltales, tojolabales y choles de la Coordinación Diocesana de Mujeres de la Diócesis de San Cristóbal de Las Casas buscan empoderarse alrededor de los textos bíblicos, reconociendo el rechazo y la invisibilidad de las mujeres. Para ellas, las creencias religiosas que justifican su subordinación son manipulaciones de los que tienen el poder para mantenerlas sumisas, pero Jesús no apoya esos preceptos, pues rompió con los esquemas de su época con acciones y palabras. A este tipo de interpretaciones se les conoce con el nombre de Teología feminista de la liberación.

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Bibliografía

Azcuy, V. (2012). Exégesis y teología en la encrucijada: Teología feminista e interpretación feminista de la Biblia: una aproximación. Teología y Vida, 53. Retrieved from https://scielo.conicyt.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0049-34492012000100008&lng=en&tlng=en#?

Santana Echeagaray, M. E., Kauffer Michel, E. F., & Zapata Martelo, E. (2006). El empoderamiento de las mujeres desde una lectura feminista de la Biblia: el caso de la CODIMUJ en Chiapas. Convergencia: Revista de Ciencias Sociales, (40), 69–106. https://doi.org/ISSN 1405-1435

¿Cómo sería la versión femenina del curso “Escribir en libertad”?

Por María Rascón

Foto de Valeria Tolentino

El curso ‘Escribir en libertad’ no incluía a ninguna mujer. La excusa fue que no sólo se trataba de que fueran mujeres, sino que debían ser especialistas en el tema, ¡pero si mujeres mexicanas especialistas en literatura hay de sobra!

Es por eso que me puse a fantasear con un nuevo programa del curso, esta vez con caras femeninas. Antes, un recordatorio: en esta lista imaginaria no están todas las que son.

Sesión 1: “Empezar a escribir” con Natalia Trigo

Su novela Marfa fue galardonada con el Premio Internacional de Literatura Aura Estrada, seleccionada de entre 182 escritos que venían de México, Estados Unidos y Canadá. Estudia un Doctorado en Escritura Creativa, coordinado por Cristina Rivera Garza en la Universidad de Houston. Tiene 30 años.

Sesión 2: “Poesía” con Briceida Cuevas

Poeta maya bilingüe, es miembro fundador de la Asociación de Escritores en Lenguas Indígenas de México. Ha participado en encuentros literarios internacionales entre los que destacan la Biennale Internationale des Poètes (en Francia), y el Festival Internacional de Poesía en Holanda. Sus poemas han sido publicados en revistas y antologías como Flor y Canto, cinco poetas indígenas del sur, Poesía contemporánea en lengua maya, Las lenguas de América, recital de poesía y Voci di Antiche Radiche, dieci poeti indigeni del Méssico. 

Sesión 3: “Cuento” con Gabriela Jáuregui 

Doctora en literatura comparada, cuenta con dos maestrías, una de ellas en escritura creativa. En 2017 apareció en la lista Bogotá 39, que reúne a los 39 escritores de ficción más prometedores de América Latina. Es autora del cuentario La memoria de las cosas y co-fundadora de Surplus Ediciones en México. Ha sido presidenta del Jurado del Premio Aura Estrada para jóvenes escritoras.

Sesión 4: “Redacción” con Vivian Abenshushan

Durante siete años escribió en su blog “Escritos para desocupados”, una bitácora que registraba sus experiencias tras abandonar voluntariamente su trabajo. Para Abenshushan, quienes nos dedicamos a la cultura somos los obreros de una fábrica que produce signos permanentemente. Es autora de Permanente obra negra, un libro de escritura experimental basado en la reescritura, el tachado y el plagio anarquista, un concepto de su invención. Su fuerte es la reflexión formal y la experimentación.

Sesión 5: “Novela” con Margo Glantz

Margo Glantz es una mujer con una larga trayectoria literaria. Es miembro activo de la Academia Mexicana de la Lengua, profesora emérita de la UNAM y novelista. En el 2004 recibió el Premio Sor Juana de la Cruz  por su novela El rastro. Síndrome de naufragios obtuvo el Premio Javier Villaurrutia y Las genealogías fue galardonada con Premio Magda Donato. Ha sido profesora visitante en las universidades de Yale, Harvard, Cambridge, Stanford, Londres, Barcelona y Buenos Aires, entre muchas otras.

Sesión 6: “Ambientación” con Fernanda Melchor

La exitosa novela Temporada de huracanes se sitúa en la atmósfera de Veracruz, precisamente en la llanura costera. Fernanda Melchor quería hablar de un lugar que ella conocía muy bien, un espacio enclavado en los cañaverales y las cantinas al borde de la carretera. En sus propias palabras, el lugar es un personaje.

Sesión 7: “Guión cinematográfico” con Sabina Berman

Debutó como guionista de cine con la cinta de horror La tía Alejandra. Escribió la película Backyard, que representó a México en la ceremonia de los Óscares en el 2010. También escribió el guión cinematográfico The history of Love, para Alfonso Cuarón, y Light para Alejandro González Iñárritu. Entre Pancho Villa y una mujer desnuda  es otra obra de su autoría.

Sesión 8: “Estilo” con Ana Clavel 

Esta narradora ha sido colaboradora de Tierra Adentro, Diluvio de PájarosDosfilos, El CuentoEl IndependienteEl UniversalLa Jornada, El Nacional y Nexos, entre muchas otras publicaciones periódicas. Obtuvo el Premio Nacional de Cuento Crea en 1983, por “En un rincón del infierno”; el Premio de Cuento Grandes Ideas en 1983, por “Tu bella boca rojo carmesí” y el Premio Nacional de Literatura por el cuento “Cuando María mira el mar”. También fue galardonada con el Premio de Novela Corta Juan Rulfo por Las violetas son flores del deseo. 

Sesión 9: “Crónica” con Diana del Ángel

Para escribir Procesos de la noche, Diana del Ángel siguió de cerca la historia de la familia de Julio César Mondragón, joven normalista que apareció desollado en el 2014.  El sistema judicial de México aparece en sus crónicas haciendo gala de su deficiencia. Elena Poniatowska describió este trabajo como un relato de lucha que nos recuerda el apremiante papel de la memoria en la búsqueda de la justicia.

Sesión 10: “Fin de curso” con Cristina Rivera Garza

Actualmente es profesora de Creación Literaria en el Departamento de Literatura de la Universidad de California, en San Diego. Su obra ha sido traducida al inglés, italiano, portugués, alemán y coreano. Ha recibido los premios más importantes que se otorgan en México, entre ellos el Premio Sor Juana Inés de la Cruz. Entiende a la escritura como una forma de subvertir las relaciones de dominación que gobiernan el mundo. El patriarcado incluido.

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Entrevista a Antonio Rubio Reyes: Poesía para sobrevivir

Entrevista a Antonio Rubio, realizada el 6 de octubre de 2019.

por María Rascón.

La primera vez que hablé con Antonio me preguntó si escribía poesía. Mi respuesta siempre ha sido que no. El poeta es él: “no hay una señal en el desierto que anuncie No beberás la arena”. 

  1. Antes que todo, ¿qué piensa Antonio Rubio de la poesía?

Qué pregunta tan complicada. Lo siento, debo recurrir a una cita: “Todo es poesía menos la poesía”. Ese verso de Nicanor me acompaña cuando reflexiono sobre el quehacer poético. Escribo poesía para sobrevivir, porque sufro mucho y solo así uno puede hacer valioso el dolor. Funciona como una catarsis emocional. Es nuestra forma original de vincularnos con el mundo real y el de las emociones, las cosas que no sabemos nombrar las metaforizamos, ese debe ser el ejercicio poético, darle nuevos nombres a las cosas.

  1. Por favor, háblame un poco acerca de las publicaciones que has realizado hasta el momento.

Blu es mi primera publicación. Recibió una mención honorífica en el premio Rogelio Treviño. He publicado en muchas revistas, desde Paso del río grande del norte hasta Larvaria. El próximo año, espero, aparece mi segundo libro de poemas. También participé en un libro con el grupo Juaritos literario.

  1. El título del poemario, Blu, remite a varias imágenes: un género musical, un estado de ánimo, incluso una forma de hablar (spanglish), ¿qué tanto tienen que ver estos semas con tu elección?

El título original era Tachaduras / El ángel que no tiene espalda. Así lo mandé al premio. Al final, cambié a Blu para hacer más evidente el homenaje a Joni Mitchell. En Blue, también hay muchas significaciones: la melancolía, la personificación (un personaje llamado Blue), el amor y la libertad. Creo que por eso el título es el indicado.

  1. ¿Cuánto tiempo te tomó escribir Blu?, por favor, cuéntame un poco sobre su proceso de escritura, ¿hubo obstáculos?

Dos años, desde que recibió el premio hasta las últimas correcciones que hice con Anverso. Al principio quería escribir poemas sobre la relación del vino-alcohol con la vida y la muerte, inspirado en las rubaiyatas de Omar Khayyam. Hay algunos poemas que dejan leer todavía esa influencia de Omar.

  1. En mi opinión, Blu es un libro más oscuro que azul, las imágenes de las sepulturas, la noche, la ceguera se repiten constantemente, ¿por qué?

La noche tiende a ser más azulada que oscura, ¿no crees? Es interesante lo que notas, nunca había pensado en la importancia de los colores.

  1. ¿Qué tan reales son Jony, Tom y Chuck Berry? 

Joni Mitchell, Tom Waits y Chuck Berry son músicos. Joni Mitchell tiene un disco que se llama Blue, y de ahí tomé varios versos del poemario, como “Eres en mi sangre como vino sagrado” o “Hey blu, hay aquí una canción para ti”, varios, de verdad. Por ello es un homenaje a la música que oía en ese entonces.

  1. Pienso que Blu es un poemario un tanto plástico, tengo mis propias figuraciones respecto a la ausencia de comas, puntos y mayúsculas, pero quisiera conocer tu respuesta, ¿por qué retirarlas?  Las diagonales ¿qué señalan?

Decidí utilizar las diagonales para sustituir la puntuación. Tiene una intención de ritmo. Ese es el experimento. Trato de proponer una forma visual del verso, no sé si funcionó, hay algunas cosas que me fallaron en cuanto al ritmo. En un comentario dije que Juan Gelman me había dado la idea, yo solo quise traducirlo a la prosa poética, aunque nunca me ha convencido eso de “prosa poética”.

  1. Tengo la impresión de que el poemario transcurre en una sola noche, ¿he atinado?

Sí, has atinado. Empieza a las 9 y termina a las 2 de la madrugada, “la hora en la que cierran todos los bares”. Está la referencia al puente al revés son las únicas indicaciones “juarenses”. Es un viaje poético, solo que lo desordené.

  1. ¿Qué tiene en común Antonio Rubio con los poetas malditos?

El alcoholismo, supongo. También el homenaje a la muerte. Creo que sí es muy de “maldito mexicano” eso de beber con la muerte, de compartir con la muerte, como Macario.

  1. ¿Dirías que Blu es un poemario iconoclasta?, ¿cuál es la función de la presencia de dios en estos poemas?

En la presentación dije que estaba más influido por los místicos que por poetas más contemporáneos. La idea de Dios me gusta mucho, si Dios existe es porque podemos nombrarlo desde la poesía, Dios solo se hace presente en la biblia, un libro escrito en verso, lo mismo con los dioses antiguos, se comunicaban a través de oráculos indescifrables, que es como el germen de la poesía hermética. En ese sentido, no creo que sea iconoclasta. Me encanta Dios, dice el Sabines. Y todo lo que escribo habla de él. No creo en Dios, pero como si creyese.

  1. ¿Los borradores de Blu existen?, ¿dónde prefiere escribir Antonio Rubio?, ¿en las servilletas, en la computadora, en el revés de las pastas de los cuadernos…?

Soy muy desordenado e indisciplinado. No sé si haya borradores de Blu, creo que sí. Lo recuerdo, recuerdo los primeros poemas, estaban visualmente como poemas “tradicionales”, no había nada de Joni Mitchell y eran solo 14 textos. De esos 14, solo me quedé con 4. Prefiero escribir en mi laptop. A veces publico las cosas en Facebook o en Twitter.

  1. El contexto violento de México apenas salpica tu poemario, ¿hay alguna razón por la que decidieras concederle ese espacio?

Imagino que es ya involuntario, se trata de nuestra forma de concebir el mundo, y si nuestro mundo es violento, esa violencia se traduce en el texto sin que lo sepamos. Si tú no me preguntas esto, yo no sabría que hay violencia en Blu, pero imagino que sí. Yo creo que es un poemario tristemente masculino, con esas observaciones privilegiadas y masculinas de la cantina y el alcohol. Eso es lo que menos me gusta de Blu, si me pusiera de auto-crítico.

  1. ¿Qué podemos esperar de tu poesía en el futuro próximo?

El poemario que publicaré es más “limpio”, quise explorar la poesía corta, me gusta mucho ese formato de lo mínimo, pero me pareció más complicado llegar a una voz. A mí me enorgullece mucho ese texto que publicaré, Los funerales del agua. Cada vez tiro menos rollo y pienso que estructural y metafóricamente está mejor elaborado y pensado. Sigo creyendo que la poesía debe ser inmediata, debe leerse de una sentada, y esa poética ya se veía en Blu, pero ahora es cada vez más y más inmediato. Ahora estoy escribiendo un libro sobre árboles, pero lo he abandonado ya en tres ocasiones, no más no doy con el tono que quiero. Pero ya adelanté algunos poemas, con la publicación de Larvaria. Yo creo que son los poemas que más me han leído. Trato siempre de adelantar los poemas, por ejemplo, algunos textos de Los funerales aparecieron en Golfa, Nocturnario, Claroscuro y Espora. Pienso “Si se ha aprobado su publicación, creo que ya está listo”. Con Blu no hice eso, por ello es un poemario menos logrado, pero en fin, es mi opinión.

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La microficción más chafa del universo

Hace dos años se imprimió en Juárez City una plaquette de microficciones llamada Desierta Brevedad y (desafortunadamente) cinco escritos son de mi autoría. Rescato únicamente “Otro principio” y reniego de todos los demás (algunos me parecen hasta machistas). Puesto que no puedo borrarlos de la faz de la tierra, voy a darme el permiso de descomponerlos. Por lo menos uno, el que entonces titulé “Novela en proceso”.

De la mutilación sólo quedaron estos restos:

“La doncella besa con ternura la fuerte quijada del minotauro. Se ha arremangado el vestido hasta la cintura…”

 

Por María del Carmen Rascón Castro

Fotografía de la bella Valeria Tolentino

Entrevista a Yuridia Salvador, poeta mixteca en Ciudad Juárez

Entrevista a Norma Yuridia Salvador Vásquez, realizada el 6 de noviembre de 2019

Por María del Carmen Rascón Castro

Esta vez la llamé por teléfono, pero normalmente nos citamos a tomar café en el VIPS de la Paseo Triunfo. De ella emana un aura tranquila y alegre, ¡pero cuidado! Tiene un perspicaz sentido del humor, listo para agarrarte por sorpresa. Además es sonriente, ¡y qué dientes tan lindos tiene! Ella fue quien me enseñó que los infieles no deben jalarle la cola a los gatos, a menos de que quieran ser descubiertos. También me enseñó a decir “chele” y “chitó”, gallo y gato en mixteco… 

  1. ¿Qué recuerdos tienes de San Andrés Montaña, Silacayoapan?

Era un lugar pequeño, agradable, muy natural, muy verde, donde la gente es muy unida al momento de realizar festividades. Se apoyan en cuestiones de preparar todo juntos. En fechas de fiesta patronal, quienes están en las ciudades regresan y se junta toda la gente.

  1. ¿Qué ha significado para ti Ciudad Juárez?

Adaptarme en un nuevo mundo, porque la cultura aquí es diferente. Adaptarme a la sociedad, al idioma, por que aunque hablaba español no era como que lo dominara perfectamente. Aquí tuve la oportunidad de estudiar. La vida urbana es más pesada, te encuentras con carros, allá es más natural, más relajado.

  1. Cuéntame un poco sobre la elaboración del libro.

Primero lo planeamos e hicimos un calendario de las fechas en que nos reuniríamos. Vino un maestro maya, Pedro Uc Be, él nos dio una introducción y un curso sobre cómo hacer poesía libre, nos dio consejos y talleres. Duró varias horas en la biblioteca de la UACJ. Veíamos nuestros avances, hacíamos retroalimentación en nuestras casas, un día en una casa diferente. Nos enfocamos en nuestra vida aquí, en como nos afectó positiva y negativamente, como nos sentimos respecto a que toda nuestra familia llegara y nos estableciéramos aquí.

  1. ¿Cuáles fueron tus primeros contactos con la poesía?

Desde que estaba en la secundaria me gustaba escribir canciones, pero no muy bien. No era algo que tenía en mente hacer. En la preparatoria tenía una clase de literatura, ahí me llamó más la atención, como la maestra nos daba puntos… pero era demasiado tímida, a mí me gusta escribir pero no pasaba a leer mis poemas.

  1. ¿Cuál es tu poeta favorito?

Jaime Sabines, porque es muy claro y va al punto en sus poemas. También he leído diferentes autores y usan muchas metáforas, Jaime las usa, pero no son difíciles de entender. Me gusta escucharlo, como cuando fue a Bellas Artes, me gusta cómo expresa sus poemas.

  1. ¿Por qué te gusta escribir?

Es como pintar, expreso lo que siento. Es una forma de decir lo que pienso, escribir mis emociones, dar a conocer mis ideas. Aunque tenga escritos que nadie ha leído, es la única manera en que puedo escribir todo lo que no expreso en el exterior.

  1. ¿Trabajas en algo nuevo?

Por el momento no. Sí escribo, pero no para publicar algo, no lo tengo muy bien planeado ni estructurado, para publicar, no.

  1. ¿Te consideras una escritora del norte o del sur?

Es que no sé, porque cuando me pregunto cuántos años tengo en Juárez son diez, pero no me siento juarense como tal, sería como del sur.

  1. ¿Cuál es tu poema favorito del libro Versos de mi corazón y por qué?

Mi favorito es el de “Olvido de mi canto”, porque expresa la realidad de muchas personas que simplemente por adaptarse al nuevo lugar a donde van tienen que cambiar muchas cosas de ellos. Y el de “Un día en mi pueblo” lo escribí basándome en mis recuerdos cuando yo vivía allá y estaba chiquita, por eso me gusta.

  1. ¿De qué te gustaría escribir en el futuro?

Tema en especial no tengo. Creo que sobre los pensamientos de la gente, el trato hacia otras personas. Más como sobre la empatia o la desigualdad que existe en todo México. Se me hace muy triste que habiendo gente millonaria en México también exista gente extremadamente pobre. Me gustaría tratar el tema de la desigualdad y la injusticia que existe en el país.

  1. ¿Te consideras feminista?

No como tal, pero bueno, una vez escuché a una señora decir que todas las mujeres somos feministas, porque estamos luchando cada día por la igualdad que queremos. No me autonombro feminista, pero sí estoy a favor de las mujeres y apoyo su lucha, aunque no estoy involucrada en los movimientos.

  1. ¿Cuál es tu propio proceso de escritura?

La mayoría de las veces es cuando me llega una idea. Estoy pensando, me voy en un viaje, y escribo las ideas que se me vienen en el momento, cuando me nace, feliz o triste, es cuando vienen solas las ideas. Tengo un cuadernito, pero cuando no traigo en donde apuntarlo los escribo en mi celular. Aunque siento que es mejor con pluma porque me expreso mejor.

 

 

Who is Michael Torres?: “I feel like I’m pregnant with an image”

Por María del Carmen Rascón Castro

Fotografía: “Pursuing a dream”, Michael Torres.

Hace muchos años Saltillo solía ser la capital de Texas. Hoy el título le pertenece a la ciudad de Austin, de ahí que hayan sido nombradas ciudades hermanas. Del 34.5% de población latina que habita en Austin, un 23.44% son mexicanos o descendientes de mexicanos. Algunas de estas familias llevan tantas generaciones en Texas que han olvidado exactamente el lugar de donde vinieron.

Michael Torres nació y creció en Lubbok, a 552 kilómetros de la frontera de El Paso. Recuerda haber visitado México en un par de ocasiones y sabe hablar un poco de español, aunque de pequeño su madre le advertía que fuera de casa debía hablar exclusivamente en inglés. Empezó a dibujar desde que era un niño y, al crecer, trabajó durante algunos años hasta que su padre le ofreció un espacio para dedicarse puramente a su obra artística. En dos años consiguió pintar 105 obras distintas.

Lleva poco tiempo viviendo en Austin y ha pintado alrededor de 500 obras. Su uniforme es una camisa y un pantalón ordinarios cubiertos de pintura seca. En el salón donde trabaja hay montones de libros sobre psicología y anatomía; es un pintor autodidacta con veinte años de experiencia, capaz de crear imágenes que nos invitan a sumergirnos en paisajes inexistentes: algo en sus pinturas nos parece conocido, de pronto se tiene la impresión de que nos ha pintado a nosotros mismos.

Torres explica que sus ideas deben desarrollarse antes de que pueda expresarlas en un lienzo o en papel: “I feel like I’m pregnant with an image (…) sometimes I carry a piece inside of me for years”. Su intención es intimidar a las personas con sus piezas y mostrarles su trabajo de una manera en que puedan vivirlo. Inspirado por el concepto del surrealismo, atraviesa los estados de la mente humana hasta tocar el subconsciente.

Una de sus pinturas más recientes, “Pursuing a dream”, retrata a una mujer a punto de realizar su sueño. La razón de que esté sola es porque nadie puede hacer eso por ella: “Everyone has dreams. The people who make those dreams real are people who chase it, even though it may look silly sometimes. I mean like pursuing something that most people don’t think it’s possible (…) Pursuing that dream is something we have to do on our own.” En otras ocasiones, cuando no entiende algunas de las cosas con las que lidia internamente, crea piezas experimentales sin intentar racionalizarlas, expresando físicamente las cosas que le pasan para observarlas después.

La mayor parte de su trabajo trata sobre las personas, le gusta salir a la calle y verlas interactuar. Siente amor por ellas y desea que se amen entre sí. No le importa si apoyan o detestan a Trump, si son racistas o no; ha tenido muchos amigos racistas que aun así lo aprecian: “And that starts with me, because I´m not afraid to love you even if you´re looking me with disgust. I still treat you like my friend, and to me that is kind of like the basis of my work”.

Si te interesa conocer más de cerca su trabajo y proceso artístico, puedes visitar su cuenta de Instagram, bajo el nombre de usuario @whoismichaeltorres.